Wednesday 16 march 2011
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En esto de la pesca y su mundillo, como en cualquier otra actividad, o quizás más que en cualquier otra debido a la naturaleza impredecible de la misma, existen infinidad de supersticiones,
manías y conductas de esas tan apegadas a la condición humana.
Así que esta entrada que titulo "La presentación", no tiene nada que ver con la presentación del señuelo, ni con el famoso libro "La presentación en la pesca a mosca" de Gary
Borger, voy a hablar de la presentación de cortesía, la que hago invariablemente con un río cuando lo voy a pescar. ¿Como? Pues muy sencillo, dándole la mano. ¿Como?, pues entrando al río y
sumergiendo la mano en sus aguas y presentándome.
En el Xallas, el río de casa, el primer día de temporada que lo pesco, lo hago en plan reencuentro. Con la palma abierta contra la corriente para notar su fuerza, le digo que
allí me tiene de nuevo, que a ver que tal se porta, que soy inmensamente feliz poder pescarlo un año más. A pesar de todo ese cariño, en marzo el recibimiento es
siempre frío, desconozco si es que durante la larga veda se fué olvidando de mí, o sencillamente ¡porque el agua está helada!
En el mes de Julio la confianza es mucho mayor, ya llevamos discutidas varias jornadas, su carácter más manso, los días más agradables, y el saludo más informal, en plan colegueo. La
mano entra en el agua como quien acaricia al perro de casa y le suelto; "Hola Señor de los brizos, el último día no has estado muy bondadoso ¡eh, malandrín!. A ver si hoy me das alguna
sorpresa" . Claro que esto lo hago en mis zonas de pesca habituales, donde el río me conoce desde que era un chaval, más abajo, por Mazaricos o Dumbría ya el trato es más comedido,
que el río lleva el mismo nombre pero tiene otro carácter; más oscuro, irregular y caudaloso, y no vaya a ser que me tome a mal tanta confianza.
Si voy a un río por primera vez, la presentación es totalmente formal. Además siempre añado un adjetivo según lo que me inspira cada río, así empiezo la frase con un Amigo Xallas, Hechicero
Eume, Poderoso Ulla, Dorado Castro, Gran Tambre, Saltarín Barcala o Pobriño Sar.
Hace varios años, cuando andaba ya con este ritual, me metí en el Eume y entre aquellas frías aguas de color turquesa, sobre su empedrado fondo y rodeado
por aquellos escarpados montes le dije; Hechicero Eume, soy Jorge del Xallas, no es la primera vez que nos vemos, pero sí la primera que te pesco, así que además de
disfrutar de tu belleza, permíteme llevar a la mano alguno de tus plateados reos. Y aquel día no me dejó, que además de hechicero, creo que es un poco cabrón, como sus reos, que de tal padre
tal astilla, pero esto nunca se lo voy a decir con la mano en el agua, que igual le da por cobrarse venganza en forma de resbalón o de tediosa jornada. La próxima vez que lo pesque le
daré unas palabras de ánimo, que está muy enfermito el pobre.
Pues eso, que yo a los ríos además de respetarlos les tengo respeto, y como seres vivos que son, así los trato. Y quieras que no, después de la presentación, ya pesca uno con otro sosiego, con
otra calma, con más fe y con más confianza, que como todo el mundo sabe es lo que hace que piquen los peces.
Os deseo a todos un buen comienzo de temporada y no me seais descorteses con los ríos.