Mi nombre es Jorge García Duarte, Xalleiro y pescador de caña que se gana la vida en una oficina. Este blog recoge los desvaríos, informaciones y fotos relacionados con el Rio Xallas. Y dará también soporte informativo sobre las actividades llevadas a cabo por la Sociedad de Pescadores de Santa Comba.
Hace unos 20 años se construyó una playa fluvial, que al igual que muchas otras, tiene unas compuertas que se colocan en junio y se retiran en octubre, la finalidad de las mismas es mantener una balsa de agua durante los meses de verano, adecuando un trozo de río para el baño.
El hecho de que sea una bonita área recreativa para uso y disfrute de todos y que la barrera sea temporal y aparentemente no suponga ningún perjuicio para el río, hacen que la mayoría de nosotros no nos paremos a cuestionar lo que supone ese obstáculo totalmente infranqueable por los peces durante los meses de verano.
El pescador veterano y avispado, sabe que por debajo de esos muros, es siempre buena postura para posar sus señuelos. Curiosamente, uno de esos pescadores decía este año; "Hay que ver que pasa aló enriba, que fai lomenos 20 anos, por este tempo, había o triple de troitas". ¿Será porque hace 20 años no estaba la presa de la playa cerrada por este tiempo, las truchas circulaban y se repartían por el río con mayor naturalidad y además ustéd no se dedicaba a sacarlas una tras otra justo debajo del obstáculo que las hacina impediendo sus migraciones? Una prueba más de que el río es un "todo" y lo que pasa en un punto concreto, puede afectar y afecta a todo su curso.
Este año, el Presi y un servidor, gracias a la aplicación de vastos conocimientos en ingeniería hidráulica, delineación, logística, carpintería, soldadura, etc, aderezados con varios juramentos y todo condensado en una árdua jornada de trabajo, conseguimos darle solución al problema con una escala removible, pero no una escala de tipo Denill, ni de hendidura simple ni doble, nada de eso, la nuestra es del tipo jacuzzi y en color amarillo chillón, para incrementar el "efecto llamada"
En la foto, Paco, el presidente de la Socidad de pescadores de Santa Comba, con el trabajo casi concluido. ¿Rezando para que el agua no se la llevara... o suplicando por una fresquita cerveza?
El invento lleno de agua y funcionando. El espacio del que se disponía para montarlo de forma sencilla, no era el más adecuado y por eso se genera una fuerte turbulencia en su interior (tal y como ya nos adelantara el técnico que nos echó una mano en el cálculo de caudales, dimensiones, y otros consejos prácticos) aún así, confiábamos en que fuera salvable por el mayor número de truchas.
A veces los pescadores nos creemos conocedores incuestionables sobre el comportamiento de los peces. Generalmente nuestras percepciones se basan en horas y horas de observación, mientras pescamos o lo intentamos. Y así nos salen afirmaciones como "la caña no hace daño", "las presas son buenas y necesarias", "las truchas grandes son perjudiciales", etc, etc, etc. Sí, amigos, pero todo lo vemos desde el mismo prisma, el del pescador, caña en mano y cesta al hombro.
Por eso me agrada, aunque ya no me sorprenda, cuando aquel pescador que lleva más de medio siglo pateándose el mismo río, afirma con sorpresa al ver funcionar el artilugio: "Na miña vida pensei que as troitas subiran no verán, e con tan pouca auga".
¡Pois xa ti vas vendo!